Por Luis Javier Plata Rosas
El mes de Marzo la rubia que toda niña ha querido cumplió 50 años y aquí la festejamos a nuestra manera.
El 9 de marzo de 1959 nació Barhara Millicent Roberts, famosa por el hipocorístico de Barbie. En sus 50 años de vida ha modelado más vestidos de los que en toda su vida Claudia Schiffer y Gisele Bundchen juntas alcanzarán a vestir. Esta alumna de la lnternational High School de Nueva York ha conseguido superarse a sí misma y tiene más de 108 carreras, que van desde enfermera y piloto hasta doctora y astronauta.
Su excepcional físico, así como su estilo de vida -”las matemáticas son duras”, ha sido una de sus declaraciones más polémicas-, la han hecho acreedora a severas críticas de psicólogos, médicos y feministas por igual. Su romance con Ken Carson -un playboy al que nunca se le ha conocido oficio o profesión-, iniciado en 1961, alcanzó su punto más bajo en el 2004, pero al parecer las diferencias no fueron irreconciliables y en el 2006 volvió a aceptar a este arribista.
Aunque en los últimos años Cloe, Jade, Sasha y Yasmin, las Chicas Bratz, han amenazado con enviada al baúl de los recuerdos, Barbie se ha defendido como gata panza arriba y hasta recurrió a los tribunales para enfrentadas. La ciencia se une a la celebración de sus 50 años, así que la feminista que jamás haya disfrutado de morder uno de sus tobillos (de la muñeca, se entiende), que tire la primera Barbie.
Sus puntos débiles
Sí, ya lo sabemos: las proporciones de su cuerpo son inalcanzables y nada saludables en la vida real. Hemos sido advertidos sobre el efecto negativo que este modelo de delgadez puede tener en la autoestima de las niñas. Sin embargo, ¿hay algún estudio riguroso que lo demuestre? En el 2006, en la revista Developmental psychology, Helga Dittmar, Emma Halliwell y Suzanne Ive, con extremo rigor metodológico, determinaron que el resultado inmediato de mostrar una serie de imágenes de Barbie a niñas de cinco a siete años de edad provocaba una disminución significativa en el nivel de satisfacción que tenían sobre su cuerpo. Y señalaron que ello podría traer consecuencias como depresión y malos hábitos alimenticios que podrían ser precursores de trastornos como la anorexia nerviosa, a la que no por nada se ha apodado “Síndrome de Barbie”. Sin embargo, no se observó este efecto en niñas de mayor edad. Por otro lado, en el 2005, Agnes Nairn y sus colegas de la Universidad de Bath concluyeron que someter a Barbie a violencia física y prácticas de tortura dignas de la Inquisición -como raparla, decapitarla o meterla al horno de microondas- constituía un rito de paso que marcaba el fin de la infancia.
Este comportamiento no se observó en sus contrapartes de sexo masculino. (¡Te salvaste, Action Man!)
La evolución
Saber el porqué Barbie es considerada hermosa sí requiere de ciencia. Por lo menos para Albert M. Magro, de la Universidad Estatal de Fairmont, quien en un artículo publicado en 1997 señala: “Barbie nos muestra lo que deseamos ser. Ella enfatiza nuestros rasgos físicos evolutivamente derivados y posiblemente es por ello que las características físicas de la muñeca son percibidas como atractivas”. Los rasgos a los que Magro se refiere corresponden a aquellos cambios anatómicos, identificados gracias al registro fósil, que han aparecido en nuestra especie como resultado de la evolución en los últimos tres a cuatro millones de años, y que están relacionados sobre todo con una creciente dependencia en la agudeza visual y la inteligencia, la locomoción bípeda, el aumento en la destreza manual y la reducción en el dimorfismo sexual.
Para todas aquellas niñas que siempre quisieron saber la razón de su preferencia por la muñeca Barbie, más allá de la respuesta simplista basada en la estrechez de su cintura, aquí está la lista completa, de la cabeza a.los pies, que los datos paleontológicos sobre homínidos arrojan sobre los rasgos derivados presentes y acentuados en la hermana mayor de Kelly: cráneo en forma de domo, ojos grandes, frente amplia, cara ovalada, hileras rectas de dientes sin espacios entre ellos, barbilla ortognática -para ver un ejemplo de lo opuesto, es decir, una mandíbula inferior salida o prognática, basta con echar un vistazo a un cráneo de
Neandertal-, cuello largo, hombros cuadrados, tórax superior ancho, torso en forma de V, abdomen plano, palmas de las manos cortas, dedos y piernas largas, y flexión plantar de los pies -una Barbie Cenicienta con pie plano podría no tener tan buenas ventas. ¿Quizás Darwin, de haberla conocido, se habría ahorrado un viaje a las Galápagos y cambiado a los pinzones de estas islas por muñecas Barbie?
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